Maestría

Maestría

Maestría es una búsqueda de autenticidad en un mundo diseñado para distraerte.

Maestría en:

2020 – 2026. Gracias.

Durante estos seis años, Maestría ha sido mi forma de decir en voz alta lo que no quería morirme sin haber dicho. Nunca intenté que fuera un podcast de coaching, sino un simple registro de lo que cuesta vivir con sentido en un mundo diseñado para distraerte. Hoy lo cierro.

No porque esto haya dejado de importarme —más bien lo contrario—, sino porque no puedo darle toda mi atención consciente. No puedo seguir fragmentándome. Es verdad que podría mantenerlo con vida con automatizaciones, IA y apaños, fingir una presencia que ya no está aquí, pero en un proyecto que nació de la autenticidad eso no tiene sentido. No puede parecer un truco. Así que lo digno es acabarlo con claridad y agradecimiento.

Gracias a quien escuchó, a quien volvió, a quien alguna vez se sintió un poco menos solo o sola con alguno de estos episodios. Si algo de lo que dije te ayudó, entonces todo tuvo sentido.

Cuando el dominio principal caduque, Maestría, tal y como la conocemos, se desvanecerá de la faz de internet. Y aunque duele, no tengo ningún problema con ello. Hay que dejar paso, a nivel físico y mental.

Muchas gracias, de verdad, por tu atención.


Episodios

El obstáculo es el camino

Has sobrevivido a todo lo que creías que no podrías. Y sin embargo, cada vez que aparece un nuevo obstáculo, tu mente vuelve a contarte la misma historia: esto es demasiado, esto no debería estar ocurriendo. Pero ¿y si ese obstáculo no fuera un error, sino una oportunidad encubierta?.

No necesitas motivación

No necesitas sentirte listo, inspirado ni acompañado. Necesitas actuar, aunque no tengas ganas, aunque estés roto, aunque nadie te mire. Ahí es donde empieza tu vida real.

Autocompadecerse no merece la pena

¿Y si lo que más te impide avanzar no es el error que cometiste, sino el placer oculto de castigarte por él?. En este episodio hablo del remordimiento como refugio cómodo, del autoengaño que supone vivir atado al pasado, y de esa voz interna que no te deja en paz.

Es mucho más que ocho horas

Dedicamos un tercio de nuestra vida al trabajo. Fingir que no nos afecta es un error. O lo usas a tu favor, o te destruye poco a poco. Pero hay algo peor que un trabajo sin sentido: llegar al final y darte cuenta de que nunca hiciste nada para cambiarlo.

No creas en ti

No necesitas ‘creer en ti’ para avanzar. Necesitas hechos, un proceso claro y pasos tangibles que te lleven hacia donde quieres estar.